La imagen que habla: conversan en UAEMéx sobre la mirada femenina en el fotoperiodismo

Photo of author
Escrito porValencia

Toluca, Méx., lunes 7 de septiembre.- La fotografía periodística no solo registra lo que ocurre: también revela desde qué lugar se observa, qué se decide mostrar y qué historias adquieren visibilidad. Bajo esta premisa, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), a través de la Dirección General de Comunicación Social Universitaria (DGCSU), abrió un espacio de diálogo y reflexión sobre el fotoperiodismo y la participación de las mujeres detrás de la cámara, mediante el conversatorio La imagen que habla, realizado como parte de la Semana del Periodismo “Comunicar para Transformar”.

El encuentro, celebrado en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, reunió a las reporteras gráficas Crisanta Espinosa, Tania Contreras, Valeria Uribe y Daniela Moctezuma, todas egresadas de la UAEMéx, quienes compartieron con estudiantes y comunidad universitaria sus experiencias profesionales, los retos enfrentados y la manera en que la fotografía se ha convertido en herramienta para narrar acontecimientos, emociones y problemáticas sociales.

Moderado por Lorena Graniel, integrante de la DGCSU, el conversatorio destacó cómo la mirada femenina ha ampliado las perspectivas del fotoperiodismo. Las participantes señalaron que la fotografía puede visibilizar historias vinculadas con maternidad, cuidados, vida cotidiana y experiencias de mujeres.

Daniela Moctezuma subrayó la importancia del “lugar de enunciación”, es decir, la posición desde la cual cada fotógrafa observa y construye sus imágenes. Ejemplificó que en marchas feministas una mirada puede centrarse en la confrontación, mientras otra resalta vínculos de cuidado, sororidad y acompañamiento.

Las panelistas coincidieron en que el fotoperiodismo implica decisiones constantes: qué observar, dónde colocarse, qué encuadre elegir y qué instante capturar. Una fotografía, señalaron, no es solo registro de la realidad, sino interpretación construida desde la mirada de quien está detrás de la cámara.

También abordaron los desafíos de las imágenes generadas o modificadas con inteligencia artificial, destacando la necesidad de fortalecer ética, responsabilidad profesional y capacidad crítica tanto en quienes producen como en quienes reciben imágenes.

Crisanta Espinosa recordó que detrás de cada fotografía periodística hay preparación, experiencia y presencia en el lugar de los hechos. Documentar la realidad, dijo, exige sensibilidad y empatía.

Otro tema central fue la responsabilidad al cubrir accidentes, desapariciones, feminicidios y otras expresiones de dolor. Coincidieron en que el fotoperiodismo debe alejarse del morbo y sensacionalismo, privilegiando la dignidad de las personas y evitando imágenes que las vulneren o revictimicen.

Moctezuma advirtió sobre el “extractivismo de historias”, entendido como apropiación de experiencias ajenas sin considerar a las personas involucradas. Señaló que compartir una historia implica depositar responsabilidad en quien la narra y difunde.

Tania Contreras destacó la importancia de reconocer cuándo bajar la cámara, establecer límites entre lo público y lo privado y cuestionar si una imagen realmente contribuye a comprender un acontecimiento.

Valeria Uribe compartió su experiencia en fotoperiodismo deportivo, resaltando la necesidad de fijar objetivos claros y aprovechar oportunidades desde la etapa universitaria.

Las reporteras coincidieron en que una fotografía puede generar emociones, pero también debe informar, propiciar reflexión y abrir conversaciones. El significado de una imagen continúa en las reacciones y debates que provoca.

Al cierre, la directora general de Comunicación Social Universitaria, María Fernanda Valdés Figueroa, reconoció la trayectoria de las participantes y la importancia de generar espacios de diálogo entre profesionales de la comunicación y nuevas generaciones.

La imagen que habla dejó como reflexión que toda fotografía revela no solo lo que está frente a la cámara, sino también la mirada, decisiones y valores de quien la construye. De ahí la importancia de ejercer el fotoperiodismo con conciencia, ética, respeto y responsabilidad social.

Deja un comentario